jueves, 17 de febrero de 2011

Una familia consumidora CUENTA

Somos una familia harta de algunas injusticias que pueden tener solución.

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Las grandes empresas tienen políticas muy agresivas, y un cliente les importa tres narices. Eso sí, cuando son varios los que pierden ya no contamos tan poco.

La razón de existir de toda empresa privada son sus clientes. Si dichos clientes dejan de consumir sus productos o servicios la empresa deja de recibir ingresos y puede llegar a desaparecer.

El principal problema que tiene una asociación de consumidores es que, a los que la componen, el resto de miembros les puede llegar a importar tres narices; y si no es un problema que le afecta a ellos directamente, se la suda. Siendo que somos una familia unida la cosa cambia. Una cosa que le pase a mi primo o a mi tía (por ejemplo) a mi me importa, por lo que, si no salgo muy afectado, haré ese esfuerzo. Además si implicamos por nuestra parte a nuestras familias políticas somos unos cuantos consumidores (que a fin de cuentas es lo único que le importa a las empresas privadas). Uno sólo es 1, pero una familia como la nuestra somos cerca de 40, sin contar familias políticas.

Si lo hiciéramos con todas aquellas empresas que abusan de su posición podríamos conseguir muchas cosas. 

Por eso nos unimos como familia consumidora para combatir las injusticias empresariales a nuestros miembros familiares, e instamos al resto de familias a hacer lo mismo.

Y si además quieres unirte a nuestras causas por iniciativa propia, bienvenido seas.

 

Uno solo es un mosquito, pero una familia puede llegar a ser UNA MOSCA COJONERA.

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